En Medellín hay miles de personas que a diario “se la rebuscan” en la calles, realizando todo tipo de trabajos; vendedores ambulantes, tinteros, vendedores de minutos, lustrabotas y tantos otros oficios y trabajos que a diario son realizados en la calles como forma de conseguir algún dinero para poder subsistir en la ciudad, ciudad que a veces los mira con desprecio y hasta con rabia pero que a pesar de eso les da algo de dinero para comer y pagar un arriendo.